Grasa de ganso o pato para papas rústicas
Para lograr un dorado espectacular en tubérculos y un sabor a asado insuperable que la mantequilla o aceites comunes no alcanzan, utiliza grasa de pato. Funde un par de cucharadas en tu bandeja para horno e impregna en ellas papas, zanahorias o nabos cortados; la grasa de ave resiste altas temperaturas, generando verduras caramelizadas extremadamente crujientes en el exterior y fundentes en el interior.
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